7Cerca de allí había una finca que pertenecía a Publio, el funcionario principal de la isla. Éste nos recibió en su casa con amabilidad y nos hospedó durante tres días.
8El padre de Publio estaba en cama, enfermo con fiebre y disentería. Pablo entró a verlo y, después de orar, le impuso las manos y lo sanó.
9Como consecuencia de esto, los demás enfermos de la isla también acudían y eran sanados.
10Nos colmaron de muchas atenciones y nos proveyeron de todo lo necesario para el viaje.