14Y dijo Dios: «¡Que haya luces en el firmamento que separen el día de la noche; que sirvan como señales de las estaciones, de los días y de los años,
15y que brillen en el firmamento para iluminar la tierra!» Y sucedió así.
16Dios hizo los dos grandes astros: el astro mayor para gobernar el día, y el menor para gobernar la noche. También hizo las estrellas.
17Dios colocó en el firmamento los astros para alumbrar la tierra.
18Los hizo para gobernar el día y la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y Dios consideró que esto era bueno.
19Y vino la noche, y llegó la mañana: ése fue el cuarto día.