11Mientras tanto, Jesús compareció ante el gobernador, y éste le preguntó: —¿Eres tú el rey de los judíos? —Tú lo dices —respondió Jesús.
12Al ser acusado por los jefes de los sacerdotes y por los ancianos, Jesús no contestó nada.
13—¿No oyes lo que declaran contra ti? —le dijo Pilato.
14Pero Jesús no respondió ni a una sola acusación, por lo que el gobernador se llenó de asombro.
15Ahora bien, durante la fiesta el gobernador acostumbraba soltar un preso que la gente escogiera.